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Málaga
El sitio es bastante pequeñito y tiene poca capacidad. Fuera solamente tiene un par de taburetes y mesas muy pequeñas justo en la puerta. La propuesta me parece original y variada, me gusta que usen productos locales, pero creo que, en general, las raciones son demasiado pequeñas para el precio que tienen, especialmente cuando la camarera nos comentó que está pensado para compartir, hay elementos de la carta como el huevo relleno o la tosta de caballa que simplemente son imposibles de compartir por el tamaño que tienen, con los platos "más grandes" pasa un poco lo mismo, en el de puerros con salsa romescp, venían 3 puerros. El servicio esa noche fue lento, entiendo que el bar estaba lleno y era viernes por la noche, pero a veces pasaba mucho rato entre un plato y otro. Para que os hagáis una idea del precio, fuimos 4 personas, consumimos 2 bebidas cada uno y pedimos 2 platos para compartir más luego un plato/tapa individual para cada uno, el total fueron 91€.
⭐️⭐️ He visitado este espacio en varias ocasiones y siempre había tenido una experiencia aceptable, pero la visita de hoy ha sido bastante decepcionante. Fuimos a comer 6 personas y durante el servicio nos atendieron hasta tres camareros distintos, lo que generó bastante desorganización: tuvimos que pedir varias veces cosas que ya habíamos solicitado previamente. En cuanto a la comida, la berenjena asada estaba realmente sabrosa, aunque nos la han servido fría, cuando se esperaba que se sirviera caliente (al ser "asada" uno espera que se sirva en ese estado), lo cual restó a la experiencia. En cuanto al plato de garbanzos y setas, se esperaba que la cantidad de setas fuera contundente, sin embargo, se podían contar con los dedos de una mano. Un punto especialmente negativo fue la falta de amabilidad por parte de los dueños al no permitirnos consumir una pequeña tarta de cumpleaños que habíamos traído los comensales. Creemos que se podría haber gestionado de una forma más cercana y flexible, incluso ofreciendo café u otro postre a cambio. Para poder consumir la tarta, nos vimos obligados a pedir una porción de tarta de queso del local, y lamentablemente fue la peor sorpresa del día: la tarta tenía hongos visibles, con claros indicios de llevar varios días en la heladera. Una situación muy desagradable y preocupante. Una pena, porque es un lugar al que había ido con anterioridad, pero esta experiencia deja mucho que desear.
Maravilloso. Una terraza con un ambiente súper agradable y tranquilo. Comida deliciosa, con ingredientes naturales, muy distinto de lo que se puede encontrar en Málaga en otros sitios. Merece mucho la pena su menú semanal, donde cada semana ofrecen platos diferentes y originales. El café exquisito y los trabajadores muy amables.
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