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Barcelona
Pequeña cafetería de moda que sirve café tostado en el propio local, dulces y tostadas con diversos ingredientes.
He tenido el placer de visitar Morrow Coffee esta mañana, un rincón que ya se ha ganado un puesto en mi lista de paradas esenciales. Si buscas un lugar donde la calidad del café sea la protagonista y el ambiente invite a la desconexión, este es, sin duda, tu destino. En mi visita, opté por el clásico capuccino, y debo decir que fue, sencillamente, delicioso. La perfecta emulsión de la leche, la temperatura ideal y el sabor rico e intenso del espresso se combinaban en un equilibrio magistral. Es de esos capuccinos que te recuerdan por qué el buen café es un placer. Para acompañarlo probé un Pa au chocolade, propio del mismo Paris, que resultó ser una elección acertada: tierno, con el punto justo de dulzor y una textura inmejorable. La carta de bollería y similares es el complemento perfecto para su excelente café. Los camareros demostraron una amabilidad exquisita, transmitiendo un trato cercano y profesional que te hace sentir bienvenido desde el primer momento. El ambiente del local invita a la relajación; es el sitio ideal para tomarse una pausa, ya sea para trabajar tranquilamente o, simplemente, para disfrutar de la bebida sin prisas. Recomiendo absolutamente Morrow Coffee. Es una joya para quienes valoran un café de especialidad preparado con mimo, acompañado de una excelente repostería y servido en un entorno sereno. Si tienes ganas de hacer una parada de calidad y deleitarte con una taza excepcional, no lo dudes.
Una cafetería de especialidad más en Barcelona, no destaca por nada en concreto. El café está bueno y te lo llevan a la mesa, lo que se agradece porque normalmente pides en la barra, esperas y tú mismo te lo llevas. El local está decorado tipo "industrial", tiene terraza normalmente, pero como estuvo lloviendo no estaba montada. Como apunté, todo son taburetes, no hay sillas con respaldo, lo que hace que no estés demasiado tiempo ocupando una mesa. El café está bueno y dentro del rango de precios de una cafetería de este estilo. El ambiente es tranquilo, gente con el ordenador, sola disfrutando de su café o charlando con su acompañante. Un sitio agradable para hacer una parada.
Buen lugar para tomar un café, pero nada excepcional. El ambiente muy al estilo café norteamericano: muebles tipo industrial, estilo muy sobrio. Claramente es un café para el turista. Todo bien hasta que llegó un cliente a pedir y hablar en volumen super alto en inglés con el barista.
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