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Don Benito
Fuimos un grupo de 4 personas a desayunar un domingo por la mañana. Nos sentamos en la terraza sobre las 9:15 y ya de por sí nos extrañó que sólo hubiera una única chica para todo el local (tanto servir en mesas como para preparar las consumiciones). En un principio nos tomó nota muy rápido, aunque tardó como 20 minutos en traer las bebidas y sólo estábamos entonces tres mesas en todo el local. Tuvimos que pedir las tostadas en el local porque la chica no salía a la terraza, el resto de mesas incluso traían ellos mismos la bandeja con lo que ellos habían pedido. La chica nos dijo que no nos preocupáramos, que salía ella ahora en un momento. Llevábamos ya casi una hora sentados (las bebidas ya nos las tomamos) y entramos al local a pedir una nueva ronda de cafés y las tostadas. A la hora de pedir, le especifiqué a la chica que mi tostada no la quería con tomate sino con aceite, cosa que me dijo que sin problema. Al cabo de veinte minutos nos trajeron las nuevas bebidas y tras otros veinte minutos las tostadas y la porción de tarta. La tarta era una porción pequeña para el precio que tenía (unos 5€), las tostadas de paté y mantequilla y mermelada eran caras para lo que traían (1.90€ cada una) y con la mía se equivocaron. Yo especifiqué que quería una con base de ACEITE, pues me la trajeron con base de tomate. La chica me dijo que podría haber pedido otra pero ya llevaba allí hora y media, lo último que me apetecía era esperar más. Aún así, estoy acostumbrada a que por despiste me la pongan con tomate en vez de con aceite, así que no le di mucha importancia y media dispuse a comérmela. A los dos bocados empecé a encontrarme mal. Retirando el jamón me encuentro con la sorpresa de que el queso aún llevaba la corteza y no estaba fundido, sino que tenía una especie de “grumos”. Lo del tomate era otro tema. Era de color rojo chillón, radiactivo, eso no era tomate natural ni de broma; parecía más bien un paté de tomate con semillas que tomate triturado (no tenía ni un solo grumo). 4,20€ costaba. Cuando fui a pagar le dije que me había sentado mal y que la probé dos veces (le llevé incluso el plato para que viera que estaba prácticamente entera) y además que no era eso lo que había pedido. Al final la chica me la quitó de la cuenta. Conclusión: extremadamente lento, estuvimos casi 2 horas para desayunar y excesivamente caro para la calidad y cantidad que trae: 4,20€ por la tostada que me pusieron debería ser hasta delito. No volveremos más, desde luego.
Hemos estado hoy en esta cafetería y la experiencia nos ha dejado una sensación bastante decepcionante por la relación calidad-precio. La porción de tarta de manzana que adjunto en la foto costó 3,50 € y, sinceramente, nos pareció demasiado pequeña para ese precio. La granizada costó 3 €, pero estaba bastante líquida y lejos de la textura que uno espera de una granizada. Además, al pedir un café con hielo nos cobraron 1,80 € por el café y 0,10 € adicionales por el vaso con hielo, algo que nos sorprendió bastante. Entendemos que cada establecimiento fija sus precios, pero creemos que la cantidad y la calidad de los productos deberían estar más acordes con lo que se cobra. El trato fue correcto, pero salimos con la sensación de haber pagado más de lo que realmente recibimos.
Paré en El Jardín de la Galleta de vuelta del trabajo y me sorprendió para bien. El sitio cuenta con bastante espacio tanto en el interior como en terraza. Pedí un espresso - estaba bueno — aunque no llegué a preguntar de qué tostador era. Acompañé con un par de tostadas (muy bien de cantidad). El trato de la chica fue amable y cercano, sin prisas ni agobios. En resumen: una esquinita muy recomendable en Don Benito para tomar café de especialidad; lástima que ya no trabaje por la zona, porque sin duda sería uno de esos lugares a los que volvería cada semana.
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