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València
Un nuevo bar de barrio que merece la pena descubrir. Desde que entras, destaca por su estética cuidada y acogedora, con un ambiente muy bien logrado que invita a quedarse. Los platos no solo están ricos, sino también presentados con mucho gusto, lo que eleva la experiencia. Especial mención para las ostras, realmente frescas y sabrosas, y para la selección de vinos, que es de muy buena calidad y está bien elegida. El servicio también suma puntos: el camarero fue especialmente amable y atento, algo que siempre marca la diferencia. Como aspectos a mejorar, sería importante que definieran mejor los alérgenos en la carta. En mi caso, al ser celíaca, eché en falta más claridad y opciones adaptadas. Además, sorprende que no tengan cervezas sin gluten, algo bastante común hoy en día y que muchos clientes agradecen. En general, es un sitio con mucho potencial, que con pequeños ajustes puede convertirse en un imprescindible del barrio.
El local tiene un ambiente muy acogedor y la decoración cuidada al mínimo detalle. Algo diferente en el barrio de la Zaidía. La calidad y elaboración de los platos es excelente. Una fiesta para el paladar. Esta vez hemos probado : el tataki de atún rojo que estaba muy fresco y sabor cítrico; trío de untables ( guacamole, berenjena y hummus) con galletas de cebolla; croquetas de bacalao y unos panecillos rellenos de olivas de vicio. Postre crème brûkée de pistachos. El servicio es muy atento y cordial. El local es accesible y cuenta de terraza con estufas. El chupito casero de mandarinacello brutal
Normalmente uno va a un bar y hace la cata de patatas bravas para saber primero por donde va a ir los precios y el sabor de esa simple tapa te hará hacerte una idea de como se come. Aunque parezca una tontería, yo lo he probado es una manera de guiarte bastante buena, aunque aquí no lo he hecho asi, queria probar las ostras de oferta de los jueves a 2,50€, pero no he ido el jueves, he ido otro día de la semana y no había mucho gente, era la hora de comer. Solo me he pedido una Coca-Cola que es una bebida universal y sabiendo el precio de ese producto ya te haces una idea de los precios que te vas a encontrar, Bien pues a 2,70€ el botellín pequeño en el sitio que esta y sin ningun detalle de cacaos, ni aceitunas , ni tapita de ninguna de las formas de esas de cortesía que te ponen hasta en los restaurantes mas básicos, incluso te ponen un toque de limón que combina muy bien con la cocacola, y por eso me parece CARO. Los precios son caretes, y como ya digo la zona no cuadra con esos precios, si te vas al mercado de colon, si pueden cuadrar, pero viendo los precios, es caro. Y si, la oferta de las ostras esta muy bien, aunque sean pequeñas y vengan de donde vengan, pero si añades por ejemplo el vino caro, ya no compensa ir a por esa oferta, hay varios sitios donde poder ir a comer ostras baratas a precios populares como ostras pedrín, precios buenos en bebidas y ostras. En fin, yo por los precios tan elevados no me llama mucho la atención este lugar. Siento mi sincera opinión.
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