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València
Repostería y pasteles artesanales, así como comida ligera, en una concurrida cafetería con techos altos.
🍰🍩🎂🍪🥮🥮🍩🍰🍰🎂 Descubrir Dulce de Leche es entrar en una de esas cafeterías donde cuesta decidir qué pedir porque absolutamente TODO tiene una pinta espectacular. El local de la calle Jesús se ha convertido ya en un clásico de Valencia para desayunar, merendar o simplemente hacer una pausa con café y algo dulce. La vitrina es peligrosa… croissants ,cinnamon rolls, tartas, alfajores, argentinos, cookies, opciones saladas y una variedad enorme que invita a volver varias veces solo para seguir probando cosas. El café está muy bien preparado y acompaña perfecto toda la parte de pastelería. Además tienen varios tipos de leches vegetales. El ambiente es amplio, luminoso y bastante agradable incluso cuando hay movimiento. A pesar de que suele estar lleno, el servicio normalmente va rápido y el personal mantiene buen ritmo. Muy buena opción tanto para ir tranquilo con portátil como para quedar con amigos a merendar. Lo mejor probablemente sea la combinación entre cantidad, presentación y sabor. Hay sitios muy “Instagram” que luego decepcionan… aquí muchas cosas realmente están tan buenas como parecen. Especialmente recomendables los mini alfajorcitos , las tartas y los croissants rellenos, que prácticamente tienen categoría de deporte de riesgo. Si te gusta la bollería artesanal, el estilo cafetería argentina y los sitios con muchísima variedad dulce y salada, es una parada casi obligatoria en Valencia. Eso sí: ir con hambre ayuda. Mucho. 😂😂😂🍪🎂🍩🥮🍰👏🏻👏🏻👏🏻.
La pastelería deliciosa. Todos los que comimos estaban exquisitos!!! El local es super amplio, bien decorado y cómodo. Ideal para comer algo rico y charlar ! También tiene terraza. Lo único que mejoraría es la limpieza del baño. El de dama, uno estaba un poco tapado ( Aunque no depende solo del personal, sino también de los clientes. Los papeles van en el cesto!! 🤭) y faltaba papel higiénico.
Me vino genial para pausar a comer algo. La oferta es brutal, tanto de dulce como de salado. Probé una empanada individual de caprese, un croissant de crema y un Iced latte. La empanada me la calentaron y estaba muy rica. La masa estaba algo crudilla quizá. El croissant no me convenció nada, muy seco y con la crema que no le aportaba mucho. El Iced latte me gustó, aunque me pusieron hielo picado y en seguida se derritió. El local es muy grande y luminoso. Y también tienen mesas en la terraza. El personal es muy agradable. Como cafetería para bebidas creo que es buena opción, pero a nivel de dulce, la calidad me pareció bastante industrial.
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